jueves, 7 de julio de 2016

Jacaranda mimosifolia, El Árbol Azul.




Seguro que muchos de ustedes han oído el adjetivo coloquial JACARANDOSO/A que describe a alguien, alegre, desenvuelto/a, donairoso/a.

Parque Elvas, Foto; P.Iglesias


Parque Elvas. Foto; P.Iglesias

Y así estaba colocado en mi memoria hasta que una mañana de Junio en un parque de Elvas me encontré deslumbrada por un árbol casi sin hojas que estaba repleto de preciosas flores azules.


Parque Elvas. Foto; P.Iglesia

Parque Elvas. Foto; P. Iglesias

Parque Elvas. Foto; P. Iglesias

Pregunté a un obrero que se afanaba en limpiar el parque por el nombre de aquella maravilla, pero el buen señor no supo responderme.
Parque Elvas. Foto; P. Iglesias

Parque Elvas. Foto; P. Iglesias

Parque Elvas. Foto; P. Iglesias

Esa noche me despertó el recuerdo del árbol azul y me puse a rastrear por internet y lo encontré.


¡¡¡¡¡¡Era un árbol Jacaranda!!!!!

Jacaranda en una calle de Évora. Foto; P. Iglesias

Rincón de Elvas con varios Jacarandas. Foto; P. Iglesias



Evora. Foto; P. Iglesias

Y a partír de aquí me puse a buscar entre mis guías, y en internet encontrando...

El Jacaranda mimosifolia, es un árbol caducifolio, oriundo de Brasil, Paraguay y norte de Argentina. Su altura normal está entre los 6 a 10 metros. Las flores, de unos 5 cm, se reúnen en racimos y son de color azul o lila, son olorosas.

Florece a final de la primera o primeros de verano, tanto el árbol del parque de Elvas, como los que me encontré un par de días después en Évora están en plena floración.

Las hojas que van saliendo conforme las flores se desprenden del árbol son pinnadas (compuestas de foliolos insertos a uno y otro lado del peciolo, o dicho de otro modo, se una hoja compuesta por varia hojitas opuestas o alternas, de número variable par o impar, unidas a un tallo o ramita que sale del tronco).

En la Península Ibérica se cultivan como árbol ornamental en jardines, parques y calles.

La caída de sus flores alfombra el suelo de un forma tan espectacular como bella, las imágenes que he podido captar, créanme que no reflejan toda aquella hermosura esparcida por el suelo.
Se aprecia conjuntamente, cápsula de semillas, flores y hojas. Foto; P. Iglesias

Evora. Foto; P. Iglesias

Jacaranda en Évora, Foto; P. Iglesias

Evora. Foto P. Iglesias

Foto; P. Iglesias

Foto. P. Iglesias

Évora. Foto; P. Iglesias

Évora. Foto; P. Iglesias

Foto: P. Iglesias

Foto. P. Iglesias

Foto. P. Iglesias

Las semillas se encuentran en cápasulas leñosas y son aladas (sámaras) volando a partir del otoño para cumplir con la perpetuación de su especie.

En esta imagen se aprecia la disposición pinnada de la hoja del jacaranda. Foto; P. Iglesias

Foto. P. Iglesias

Foto P. Iglesias.

Es un árbol muy sensible a las heladas, especialmente cuando es jóven y está creciendo. Una vez se ha desarrollado, puede resistir alguna helada puntual, por lo demás, el Jacaranda es un árbol resistente.

La palabra jacaranda, a mi entender muy bonita, es Guaraní y significa fragante, sin duda aludiendo a la fragancia que desprendes sus flores.

Las flores del Jacaranda tienen usos medicinales, contienen ácido glutamático y por eso es bactericida. El ácido glutamático facilita, entre otras, las funciones normales de la próstata e incluso podría jugar un interesante papel sustitutivo de los antibióticos convencionales para la personas alérgicas a éstos.

En cualquier caso, por favor, no se les ocurra ponerse a hacer infusiones de éstas flores a diestro y siniestro, el ácido glutámico sirve para curar pero en según qué organismos y a según qué dosis puede ser letal.

Aunque el Jacaranda es oriundo de la zona subtropical de América del Sur, hay una ciudad muy lejos de esas zonas, casi en las antípodas, conocida como la ciudad de los Jacarandas o Jacaranda city, nos referimos a Pretoria situada en la privncia de Gauteng, Sudáfrica. Esta ciudad cuenta con más de 60.000 ejemplares y sus avenidas y calles forman túneles florido y fragantes en la época de floración.

Todas las imágenes que siguen, son de la ciudad de Pretoria y están sacadas de la red.












jueves, 16 de junio de 2016

Noruega No talará árboles








         Una noticia tan asombrosa como esperanzadora.

         Noruega decide prohibir la tala de árboles.

          Es el primer país, que sepamos, que toma tan inteligente y sabia decisión.

          Espíritu de Árbol se encuentra feliz,  entre tanta mala noticia una buena para esos seres tan generosos, callados y sufridos llamados ÁRBOLES.

          Les dejo un enlace con algunos pormenores de la gran noticia.



http://spanish.people.com.cn/n3/2016/0612/c31614-9070703.html


martes, 2 de febrero de 2016

Palo Borracho o Chorisia

Palo borracho en un jardín público. (Foto P.Iglesias)


Río Pilcomayo, que viene a significar río de los pájaros, es un largo río de más de 2400 kilómetros, perteneciente a la Cuenca del Plata. El Pilcomayo contempla riveras bolivianas, donde nace, argentinas y uruguayas donde termina por atarquinamiento, es decir tragado por la tierra.

Pilcamayo conoce y sobre todo conoció muchos pueblo indígenas y sus diferentes culturas y cotumbres. En zona de la actual Argentina, indígenas tomados de la mano daban vueltas al tronco de este árbol, a la vez, musitaban acompasadamente canciones que bien pudieran ser letanías sagradas. A veces levantaban sus ojos y bien abiertos miraban al astro rey en claro desafío. Una vez terminado su rito, se acercaban al Pilcamayo para lavarse concienzudamente sus rostros.

Otras tribus, dentro de la misma cuenca, consideran a éste árbol un ser divino que cuenta en su tronco la vida de la mujer. Cuando es jóven, su tronco es esbelto con el paso del tiempo se redondea y en su plena madurez adopta formas de matrona generosa, que la convierten en madre pegada a la tierra.

Y hay una leyenda que justifica la aparición del árbol en esta parte del mundo.
En los albores de la vida humana, cuando la misteriosa a la par que caprichosa  Luna era considerada una diosa, existió un pueblo de valientes guerreros y bellas mujeres. De entre todas, una joven destacaba por la delicada belleza de su alma y de su cuerpo. Enamorada de un valiente guerrero, sólo para él tenía sentimientos de amor, estaba próxima su unión, cuando su tribu inició hostilidades bélicas con otra próxima por motivos que la leyenda ni cuenta.
Antes de partir a la guerra, la joven prometió que fielmente le esperaría.  No volvió el valiente guerrero, vino la noticia de su muerte.
La joven desesperada, llorando sin consuelo, se internó en el bosque y allí se dejó morir.
Al cabo de unos días sus parientes lograron encontrar su cuerpo, al intentar llevárselo vieron con asombro que parte de sus piernas y brazos se habían convertido en raíces que se hundían en la tierra. Asustados salieron corriendo y volver una vez tranquilizados. Sin embargo no se encontraron ya el cuerpo de la muchacha, en su lugar un esbelto y precioso árbol cuajado de flores blancas se elevaba al cielo. Cuentan que aquel árbol era la joven y que aquellas flores blancas eran las lágrimas y suspiros que derramó por su amor.

No son las únicas historias que en torno suyo aglutina el Chorisia, solo las que más me han gustado.


Chorisia en jardín público (Foto P.Iglesias)




También conocido como Palo Borracho, por la forma de tónel que su tronco puede adquirir, el Chorisia spaciosa (flores rosas), insignis (flores amarillas) o pubiflora (flores blancas) que así pueden llamarse según la especie, pertenece a la familia de las Bombacaceae, familia a la que pertenece otro árbol sagrado; el Baobab, del cual hablaremos en algún momento del futuro.

Oriundo, como hemos explicado, de Sudaméria, Brasil y noreste de Argentina, se cultivaba antes de la llegada de los europeos para sacar la lana y aceite de sus frutos, sogas de sus cortezas, canóas de sus tronco. Es caducifolio, su porte está entre los 6 y los 25 metros de altura.



Detalle del tronco apreciándose su abultamiento. (Foto P.Iglesias)


El tronco es verdoso o gris verdoso, liso y con fuertes espinas cónicas de respetable tamaño. Ese color verde está asociado a la clorofila que contiene ya que el propio tronco realiza labores de fotosíntesis, una pecualiaridad de éste árbol.

 En los ejemplares más vetustos el tronco se engrosa pronunciadamente, dándole cierto aspecto de  botella, por lo que también se les conocen como "árbol botella". El Chorisia pubiflora (flores blancas) es el que tiene el tronco más abultado, el crispiflora (flores rosadas) el del tronco más fino y el insignis (flores amarillas) está entre los anteriores

Por árbol botella también se conocen al los Brachinchiton al que le dedicamos una de nuestras hojas.

En los Chorisias  el engrosamiento del tronco les sirva pra almacenar agua y poder resistir meses de sequía.

De la corteza del tronco se pueden obtener sogas y cuerdas.

La madera del paloborracho, tradicionalmente se emplearon para hacer canoas por parte de los habitantes de las tierras de dónde provienen estos árboles. En la actualidad se fabrican toneles y otros utensilios.

Foto: P. Iglesias

Foto: P. Iglesias
Lo primero que me llamó la atención fue su tronco verde cubierto de espinas. Me extraño mucho porque las personas que nos sentimos atraidas por estas criaturas gozamos acariciando su tronco y el tronco joven del primer chorisia que ví, totalmente cubierto de estos punzantes aguijones no invitaban a la caricia.


Foto: P. Iglesias

En las imágenes anteriores se aprecia perfectamente los aguijones cónicos de tronco y ramas (Foto P.Iglesias)

Foto P.Iglesias




Hojas

Las hojas son alternas y palmaticompuestas (subunidades o foliolos que nacen todos de un apice o peciolo común)







Las flores  son hermafroditas(compuestos femeninos y masculinos), tienen el cáliz acampanado, sobresaliendo una larga columna estaminal.

Dependiendo de la especie de Chorisia, sus flores pueden ser blancas (Chorisia pubiflora), amarillas (Chorisia insignis) o rosa palido (Chorisia crispiflora).

Las flores del Chorisia espaciosa, son tricolor en el esterior rosas y en el interior blanca y amarillas.

El néctar de las mismas sirve de alimento a los colibríes.

Aquí pueden apreciar la disposición palmaticompuestas de las hojas. (Foto P. Iglesias)

Detalle del hermoso interior de la flor del paloborracho. (Foto P. Iglesias)


Florecen a final del verano y principios del otoño.


Flor hermafrodita, pueden apreciar la campana formada por el cáliz y la larga columna estaminal. (Foto P.Iglesias)

Flor marchita (Foto P.Iglesias)

Detalle de la columna estaminal de la flor del paloborracho. (Foto. P.Iglesias)






Aquí se aprecia mejor la disposición palmaticompueta de la hoja. (Foto P. Iglesias)



Foto: P.Iglesias





Frutos inmaduros. (Foto: P.Iglesias)

Fruto.

El fruto se una cápsula o vaina ovoide, que contine en sus 20 cm de largo, semillas redondas rodeadas de una fibra algodonosa, con la que se hacen almohadas, cojines, colchas... Razón por la que también se le conoce como Árbol de la Lana.

Cuando están tiernos sirven de alimento a las cotorras.

Las semillas del fruto dan aceite tanto para uso doméstico como industrial.





Foto: P.Iglesias



Foto P.Iglesias


Foto: P.Iglesias


Foto P.Iglesias


Foto P.Iglesias






Chorisia crispiflora. (Foto P.Iglesias)

domingo, 20 de diciembre de 2015

Feliz Navidad y Mejor 2016



Espíritu de Árbol les desea unas felices fiestas y un mejor año 2016.


Buscando una postal para ustedes, me acerqué a un encinar próximo.

Hace muchos años al iniciarme en la jardinería, me compré un libro. La utilidad y provecho de una buena lectura nos acompaña toda la vida. Aquél pequeño manual, que debo guardar por algún lugar de casa, terminaba a modo de resumen, con tres reglas para un buen jardinero; Obervar, Limpiar y Aprovechar.

Si observamos las plantas, aunque sean las de nuestra maceta podemos saber si tienen sed, o exceso de agua, si les falta algún nutriente, si tienen alguna enfermedad y si sabe interpretarlo le dirá si es feliz en el lugar dónde la puso....

Pueden  creerme,  las encinas que vi el pasado 18 de Diciembre, me contaros varias cosas y ninguna buena para ellas.

Mientras hacía pruebas para la postal observé que en algunas encinas los amentos o flores masculinas estaban floreciendo de nuevo sobre las secas de la primavera pasada.  Estos amentos florecen a finales del invierno, no en pleno otoño.




Pueden comprobar la diferencia entre los amentos "viejos" y los de ahora, 



Además se veían nuevos brotes tiernos de hace pocas semanas o días. Por no hablar de que la jaras que nacen cerca de ellas, están cubiertas de capullo y de hojitas nuevas, llegando alguno de estos capullo a florecer definitivamente.




Se distingue claramente las hojas nuevas entre las ya consolidadas.


Indica todo esto que el periodo vegetativo del árbol se ha detenido y está activa. Cierto que no todas las encinas tienen los mismos síntomas, para si varias. Recuerdo que estamos en plena época de poda. Se aconseja podar al árbol cuando está en parada vegetativa para que no pierda excesiva savia. Infringir heridas de poda a estas encinas en concreto, supone someterlas a una pérdida inútil y peligrosa en función del estado sanitario de las mismas, en resumen, alguna encina va a morir por ese motivo. Y lo más penoso es que los dueños de esas encinas, es más que posible que no se enteren de la misa la media.








Vean las flores y los capullos de las jaras pringosas entre hojas nacidas recientemente.

Pero hay más datos de los cambios climático y de cómo afectan a los animales (incluido el hombre que no dejamos de ser animales), reptiles vivarachos y veloces en pleno Diciembre, cuando deberían estar aletargados por el frío. Y sin embargo su viveza es asombrosa, y tienen alimentos, porque hay multitud de insectos cazar.



Este captus ha sentido que tiene que florecer nuevamente.


Se me viene a la mente una reflexión atribuida a los indios Cree  que seguro conocen:

Sólo después de que el último árbol haya sido cortado, cuando el último río haya sido envenenado, cuando el último pez haya sido pescado, solo entonces comprenderás que el dinero no se puede comer



Fotos propiedad de Paloma Iglesias.