lunes, 24 de octubre de 2016

Pino Albar, el bosque de los trepadores azules.

Pinus Sylvestris, conocido con los nombres de; Pino Albar, Pino del Norte, Pino de Valsaín, Pino Serrano, Pino Rojo o Bermejo...

Árbol de hoja perenne y aciculares, es decir en forma de agujas, su tamaño va desde lo tres centímetro a los diez, las de los protagonistas de hoy tienen uno cinco centímetros de largo y todas las que vi por el suelo iban emparejadas. Las hojas permanecen en el árbol antes de caerse al suelo entre dos y tres años.

El origen de este hermoso pino es Euroasiático, siempre en latitudes norteñas, dónde el pino Albar es más feliz; entre los 1000 y 2000 metros de altitud, estos estaban situados entre los 1500 y 1800 metros de altitud.

Son árboles monoicos, es decir que en un mismo individuo se presenta el género femenino y el masculino.








El tronco es gris formando placas irregulares, conforme el árbol crece éstas placas se van perdiendo y el tronco, en sus partes altas se alisa y adquiere tonos anaranjados o rojizos, razón por la cual, también se le conoce como pino rojo o pino bermejo.






En farmacopea es apreciado por sus propiedades para tratar afecciones respiratorias, es balsámico, expectorante, antiséptico y diurético. Se puede utilizar para tratar enfermedades como la gota, artritis, infecciones urinarias. Enfermedades respiratorias. Ayuda a resolver problemas bucales y de encías sangrantes.





Las hoja de los pino dificultan el nacimiento de la vegetación, en jardinería son utilizadas precisamente por esta cualidad, evitando la proliferación de "malas hierbas" donde no se desean.






Altos y esbeltos, los albares alcanzan entre los 30 a 40 metros. Las ramas salen de su parte superior, en de forma horizontal, suelen partirse cuando las nevadas son fuertes pues no soportan el peso de  la misma, si observamos, podemos ver las ramas partidas irregularmente.




Carretera entre pinares albares que conduce a Bronchales (Teruel)



La resina del pino albar se utiliza en la industria química.



Este bosque de pinos albares está cerca de Bronchales (Teruel), han "plantado" un camping con casitas de madera, respetando escrupulosamente al arbolado, tanto las parcelas como las casas están al albur del espacio libre entre los árboles. Solo talan árboles en función del estado sanitario de los mimos y para evitar propagación de plagas. Es un buen ejemplo, a mi entender, de cómo podemos armonizar el bosque y su disfrute sano.









Las piñas de este árbol son pequeñas, 5 cm y sus diminutos frutos son alimento de pequeños pajarillos, además de ardillas. La última imagen no es buena, no obstante me parece interesante ponerla, es un Trepador Azul (Sitta europeae) con una longitud entre los 12 y los 14 centímetros, a su lado se aprecian las pequeñas piñas caídas de los albares.


Aquí pueden ver una imagen captada de la red del Trepador Azul en una actitud típica.


Imagen de la red





La madera del pino es una de las más comúnmente utilizada. En construcción de casas, mobiliario, vallados, señalizaciones, quitamiedos en carreteras de espacios naturales, construcción de refugios, torres de vigilancia,  observatorios de avifauna, carpintería naval; cubiertas, muelles flotantes, embarcaderos, mástiles, etc. Es una madera muy utilizada en trabajos de bricolaje por su aspecto, tacto, fácil de trabajar y tratar.

El color de la madera de los pinos albares es rica en cromatismos, puede ir desde el marrón claro, al rojizo o rosáceo.. Existen otras especies de pino que dan tonalidades más intensas a su madera, 


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Todas las fotos, salvo del última del trepador azul, son propiedad de P. Iglesias, que no podrá utilizar sin la autorización pertinente según la legislación que protege el derecho de autor.

jueves, 7 de julio de 2016

Jacaranda mimosifolia, El Árbol Azul.




Seguro que muchos de ustedes han oído el adjetivo coloquial JACARANDOSO/A que describe a alguien, alegre, desenvuelto/a, donairoso/a.

Parque Elvas, Foto; P.Iglesias


Parque Elvas. Foto; P.Iglesias

Y así estaba colocado en mi memoria hasta que una mañana de Junio en un parque de Elvas me encontré deslumbrada por un árbol casi sin hojas que estaba repleto de preciosas flores azules.


Parque Elvas. Foto; P.Iglesia

Parque Elvas. Foto; P. Iglesias

Parque Elvas. Foto; P. Iglesias

Pregunté a un obrero que se afanaba en limpiar el parque por el nombre de aquella maravilla, pero el buen señor no supo responderme.
Parque Elvas. Foto; P. Iglesias

Parque Elvas. Foto; P. Iglesias

Parque Elvas. Foto; P. Iglesias

Esa noche me despertó el recuerdo del árbol azul y me puse a rastrear por internet y lo encontré.


¡¡¡¡¡¡Era un árbol Jacaranda!!!!!

Jacaranda en una calle de Évora. Foto; P. Iglesias

Rincón de Elvas con varios Jacarandas. Foto; P. Iglesias



Evora. Foto; P. Iglesias

Y a partír de aquí me puse a buscar entre mis guías, y en internet encontrando...

El Jacaranda mimosifolia, es un árbol caducifolio, oriundo de Brasil, Paraguay y norte de Argentina. Su altura normal está entre los 6 a 10 metros. Las flores, de unos 5 cm, se reúnen en racimos y son de color azul o lila, son olorosas.

Florece a final de la primera o primeros de verano, tanto el árbol del parque de Elvas, como los que me encontré un par de días después en Évora están en plena floración.

Las hojas que van saliendo conforme las flores se desprenden del árbol son pinnadas (compuestas de foliolos insertos a uno y otro lado del peciolo, o dicho de otro modo, se una hoja compuesta por varia hojitas opuestas o alternas, de número variable par o impar, unidas a un tallo o ramita que sale del tronco).

En la Península Ibérica se cultivan como árbol ornamental en jardines, parques y calles.

La caída de sus flores alfombra el suelo de un forma tan espectacular como bella, las imágenes que he podido captar, créanme que no reflejan toda aquella hermosura esparcida por el suelo.
Se aprecia conjuntamente, cápsula de semillas, flores y hojas. Foto; P. Iglesias

Evora. Foto; P. Iglesias

Jacaranda en Évora, Foto; P. Iglesias

Evora. Foto P. Iglesias

Foto; P. Iglesias

Foto. P. Iglesias

Évora. Foto; P. Iglesias

Évora. Foto; P. Iglesias

Foto: P. Iglesias

Foto. P. Iglesias

Foto. P. Iglesias

Las semillas se encuentran en cápasulas leñosas y son aladas (sámaras) volando a partir del otoño para cumplir con la perpetuación de su especie.

En esta imagen se aprecia la disposición pinnada de la hoja del jacaranda. Foto; P. Iglesias

Foto. P. Iglesias

Foto P. Iglesias.

Es un árbol muy sensible a las heladas, especialmente cuando es jóven y está creciendo. Una vez se ha desarrollado, puede resistir alguna helada puntual, por lo demás, el Jacaranda es un árbol resistente.

La palabra jacaranda, a mi entender muy bonita, es Guaraní y significa fragante, sin duda aludiendo a la fragancia que desprendes sus flores.

Las flores del Jacaranda tienen usos medicinales, contienen ácido glutamático y por eso es bactericida. El ácido glutamático facilita, entre otras, las funciones normales de la próstata e incluso podría jugar un interesante papel sustitutivo de los antibióticos convencionales para la personas alérgicas a éstos.

En cualquier caso, por favor, no se les ocurra ponerse a hacer infusiones de éstas flores a diestro y siniestro, el ácido glutámico sirve para curar pero en según qué organismos y a según qué dosis puede ser letal.

Aunque el Jacaranda es oriundo de la zona subtropical de América del Sur, hay una ciudad muy lejos de esas zonas, casi en las antípodas, conocida como la ciudad de los Jacarandas o Jacaranda city, nos referimos a Pretoria situada en la privncia de Gauteng, Sudáfrica. Esta ciudad cuenta con más de 60.000 ejemplares y sus avenidas y calles forman túneles florido y fragantes en la época de floración.

Todas las imágenes que siguen, son de la ciudad de Pretoria y están sacadas de la red.