jueves, 16 de junio de 2016

Noruega No talará árboles








         Una noticia tan asombrosa como esperanzadora.

         Noruega decide prohibir la tala de árboles.

          Es el primer país, que sepamos, que toma tan inteligente y sabia decisión.

          Espíritu de Árbol se encuentra feliz,  entre tanta mala noticia una buena para esos seres tan generosos, callados y sufridos llamados ÁRBOLES.

          Les dejo un enlace con algunos pormenores de la gran noticia.



http://spanish.people.com.cn/n3/2016/0612/c31614-9070703.html


martes, 2 de febrero de 2016

Palo Borracho o Chorisia

Palo borracho en un jardín público. (Foto P.Iglesias)


Río Pilcomayo, que viene a significar río de los pájaros, es un largo río de más de 2400 kilómetros, perteneciente a la Cuenca del Plata. El Pilcomayo contempla riveras bolivianas, donde nace, argentinas y uruguayas donde termina por atarquinamiento, es decir tragado por la tierra.

Pilcamayo conoce y sobre todo conoció muchos pueblo indígenas y sus diferentes culturas y cotumbres. En zona de la actual Argentina, indígenas tomados de la mano daban vueltas al tronco de este árbol, a la vez, musitaban acompasadamente canciones que bien pudieran ser letanías sagradas. A veces levantaban sus ojos y bien abiertos miraban al astro rey en claro desafío. Una vez terminado su rito, se acercaban al Pilcamayo para lavarse concienzudamente sus rostros.

Otras tribus, dentro de la misma cuenca, consideran a éste árbol un ser divino que cuenta en su tronco la vida de la mujer. Cuando es jóven, su tronco es esbelto con el paso del tiempo se redondea y en su plena madurez adopta formas de matrona generosa, que la convierten en madre pegada a la tierra.

Y hay una leyenda que justifica la aparición del árbol en esta parte del mundo.
En los albores de la vida humana, cuando la misteriosa a la par que caprichosa  Luna era considerada una diosa, existió un pueblo de valientes guerreros y bellas mujeres. De entre todas, una joven destacaba por la delicada belleza de su alma y de su cuerpo. Enamorada de un valiente guerrero, sólo para él tenía sentimientos de amor, estaba próxima su unión, cuando su tribu inició hostilidades bélicas con otra próxima por motivos que la leyenda ni cuenta.
Antes de partir a la guerra, la joven prometió que fielmente le esperaría.  No volvió el valiente guerrero, vino la noticia de su muerte.
La joven desesperada, llorando sin consuelo, se internó en el bosque y allí se dejó morir.
Al cabo de unos días sus parientes lograron encontrar su cuerpo, al intentar llevárselo vieron con asombro que parte de sus piernas y brazos se habían convertido en raíces que se hundían en la tierra. Asustados salieron corriendo y volver una vez tranquilizados. Sin embargo no se encontraron ya el cuerpo de la muchacha, en su lugar un esbelto y precioso árbol cuajado de flores blancas se elevaba al cielo. Cuentan que aquel árbol era la joven y que aquellas flores blancas eran las lágrimas y suspiros que derramó por su amor.

No son las únicas historias que en torno suyo aglutina el Chorisia, solo las que más me han gustado.


Chorisia en jardín público (Foto P.Iglesias)




También conocido como Palo Borracho, por la forma de tónel que su tronco puede adquirir, el Chorisia spaciosa (flores rosas), insignis (flores amarillas) o pubiflora (flores blancas) que así pueden llamarse según la especie, pertenece a la familia de las Bombacaceae, familia a la que pertenece otro árbol sagrado; el Baobab, del cual hablaremos en algún momento del futuro.

Oriundo, como hemos explicado, de Sudaméria, Brasil y noreste de Argentina, se cultivaba antes de la llegada de los europeos para sacar la lana y aceite de sus frutos, sogas de sus cortezas, canóas de sus tronco. Es caducifolio, su porte está entre los 6 y los 25 metros de altura.



Detalle del tronco apreciándose su abultamiento. (Foto P.Iglesias)


El tronco es verdoso o gris verdoso, liso y con fuertes espinas cónicas de respetable tamaño. Ese color verde está asociado a la clorofila que contiene ya que el propio tronco realiza labores de fotosíntesis, una pecualiaridad de éste árbol.

 En los ejemplares más vetustos el tronco se engrosa pronunciadamente, dándole cierto aspecto de  botella, por lo que también se les conocen como "árbol botella". El Chorisia pubiflora (flores blancas) es el que tiene el tronco más abultado, el crispiflora (flores rosadas) el del tronco más fino y el insignis (flores amarillas) está entre los anteriores

Por árbol botella también se conocen al los Brachinchiton al que le dedicamos una de nuestras hojas.

En los Chorisias  el engrosamiento del tronco les sirva pra almacenar agua y poder resistir meses de sequía.

De la corteza del tronco se pueden obtener sogas y cuerdas.

La madera del paloborracho, tradicionalmente se emplearon para hacer canoas por parte de los habitantes de las tierras de dónde provienen estos árboles. En la actualidad se fabrican toneles y otros utensilios.

Foto: P. Iglesias

Foto: P. Iglesias
Lo primero que me llamó la atención fue su tronco verde cubierto de espinas. Me extraño mucho porque las personas que nos sentimos atraidas por estas criaturas gozamos acariciando su tronco y el tronco joven del primer chorisia que ví, totalmente cubierto de estos punzantes aguijones no invitaban a la caricia.


Foto: P. Iglesias

En las imágenes anteriores se aprecia perfectamente los aguijones cónicos de tronco y ramas (Foto P.Iglesias)

Foto P.Iglesias




Hojas

Las hojas son alternas y palmaticompuestas (subunidades o foliolos que nacen todos de un apice o peciolo común)







Las flores  son hermafroditas(compuestos femeninos y masculinos), tienen el cáliz acampanado, sobresaliendo una larga columna estaminal.

Dependiendo de la especie de Chorisia, sus flores pueden ser blancas (Chorisia pubiflora), amarillas (Chorisia insignis) o rosa palido (Chorisia crispiflora).

Las flores del Chorisia espaciosa, son tricolor en el esterior rosas y en el interior blanca y amarillas.

El néctar de las mismas sirve de alimento a los colibríes.

Aquí pueden apreciar la disposición palmaticompuestas de las hojas. (Foto P. Iglesias)

Detalle del hermoso interior de la flor del paloborracho. (Foto P. Iglesias)


Florecen a final del verano y principios del otoño.


Flor hermafrodita, pueden apreciar la campana formada por el cáliz y la larga columna estaminal. (Foto P.Iglesias)

Flor marchita (Foto P.Iglesias)

Detalle de la columna estaminal de la flor del paloborracho. (Foto. P.Iglesias)






Aquí se aprecia mejor la disposición palmaticompueta de la hoja. (Foto P. Iglesias)



Foto: P.Iglesias





Frutos inmaduros. (Foto: P.Iglesias)

Fruto.

El fruto se una cápsula o vaina ovoide, que contine en sus 20 cm de largo, semillas redondas rodeadas de una fibra algodonosa, con la que se hacen almohadas, cojines, colchas... Razón por la que también se le conoce como Árbol de la Lana.

Cuando están tiernos sirven de alimento a las cotorras.

Las semillas del fruto dan aceite tanto para uso doméstico como industrial.





Foto: P.Iglesias



Foto P.Iglesias


Foto: P.Iglesias


Foto P.Iglesias


Foto P.Iglesias






Chorisia crispiflora. (Foto P.Iglesias)

domingo, 20 de diciembre de 2015

Feliz Navidad y Mejor 2016



Espíritu de Árbol les desea unas felices fiestas y un mejor año 2016.


Buscando una postal para ustedes, me acerqué a un encinar próximo.

Hace muchos años al iniciarme en la jardinería, me compré un libro. La utilidad y provecho de una buena lectura nos acompaña toda la vida. Aquél pequeño manual, que debo guardar por algún lugar de casa, terminaba a modo de resumen, con tres reglas para un buen jardinero; Obervar, Limpiar y Aprovechar.

Si observamos las plantas, aunque sean las de nuestra maceta podemos saber si tienen sed, o exceso de agua, si les falta algún nutriente, si tienen alguna enfermedad y si sabe interpretarlo le dirá si es feliz en el lugar dónde la puso....

Pueden  creerme,  las encinas que vi el pasado 18 de Diciembre, me contaros varias cosas y ninguna buena para ellas.

Mientras hacía pruebas para la postal observé que en algunas encinas los amentos o flores masculinas estaban floreciendo de nuevo sobre las secas de la primavera pasada.  Estos amentos florecen a finales del invierno, no en pleno otoño.




Pueden comprobar la diferencia entre los amentos "viejos" y los de ahora, 



Además se veían nuevos brotes tiernos de hace pocas semanas o días. Por no hablar de que la jaras que nacen cerca de ellas, están cubiertas de capullo y de hojitas nuevas, llegando alguno de estos capullo a florecer definitivamente.




Se distingue claramente las hojas nuevas entre las ya consolidadas.


Indica todo esto que el periodo vegetativo del árbol se ha detenido y está activa. Cierto que no todas las encinas tienen los mismos síntomas, para si varias. Recuerdo que estamos en plena época de poda. Se aconseja podar al árbol cuando está en parada vegetativa para que no pierda excesiva savia. Infringir heridas de poda a estas encinas en concreto, supone someterlas a una pérdida inútil y peligrosa en función del estado sanitario de las mismas, en resumen, alguna encina va a morir por ese motivo. Y lo más penoso es que los dueños de esas encinas, es más que posible que no se enteren de la misa la media.








Vean las flores y los capullos de las jaras pringosas entre hojas nacidas recientemente.

Pero hay más datos de los cambios climático y de cómo afectan a los animales (incluido el hombre que no dejamos de ser animales), reptiles vivarachos y veloces en pleno Diciembre, cuando deberían estar aletargados por el frío. Y sin embargo su viveza es asombrosa, y tienen alimentos, porque hay multitud de insectos cazar.



Este captus ha sentido que tiene que florecer nuevamente.


Se me viene a la mente una reflexión atribuida a los indios Cree  que seguro conocen:

Sólo después de que el último árbol haya sido cortado, cuando el último río haya sido envenenado, cuando el último pez haya sido pescado, solo entonces comprenderás que el dinero no se puede comer



Fotos propiedad de Paloma Iglesias.

sábado, 21 de noviembre de 2015

La Sierra de Quilamas. El castaño de San Miguel de Valero.







El castaño centenario de San Miguel de Valero







          Tener amigos es una bendición de la Madre Tierra. Tener amigos significa tener raíces tanto más profundas cuanto más leales son, que te unen por lejos que estés, por tiempo que pases sin verlos. Los amigos son caricias en el corazón.

           San Miguel de Valero es un pueblo serrano al sur de la provincia de Salamanca encumbrado y acunado por la Sierra de Quilamas, un Espacio Natural realmente hermoso.

         En San Miguel de Valero se respira paz, belleza y silencio que no llega a ser total por la cantidad de pajarillos que pululan y bailan entre pinos, robles, castaños, madroños, muérdagos, manzanos, higueras, alcornoques, encinas.....

           En San Miguel de Valero viven seis amigos míos, cuatro humanos y dos perritas, de esos amigos que te acarician el corazón. 


          


La hermosa cara de Quilama


El espacio de Quilamas es un ejemplo sano de bosque mediterráneo. Hagamos votos porque así sea durante generaciones, muchas generaciones.
       
           Quilama es el nombre de la dama que amó el rey Don Rodrigo y que murió en lo hondo de la sierra esperándolo. Cuentan que en la noche de San Juan, a veces se oyen ruidos y lamentos atribuidos a la bella mujer que robó el corazón del rey visigodo y que a su vez es el corazón de la Sierra de Quilamas.




El Rey Rodrigo, fijense en su corona.

Otra toma de Quilama

 Don Rodrigo.

Rodrigo y Quilama, al fondo su sierra.

Otra toma de la pareja con la sierra al fondo.




  En estas imágenes pueden ver la estatua hecha con restos férreos de aperos agrícolas. Lo rostros on de barro cocido y todo hecho por Jose, un artesano artista de San Miguel de Valero.

La estatua simboliza el abrazo eterno entre Rodrigo y Quilama, estando el hermoso rosto de ella en el lugar del corazón de Rodrigo y simbolizando el propio corazón de la Sierra.


La de secretos que guarda el castaño centenario y ese banco de piedra.


No muy lejos han señalado otro monumento, este natural que cons sus frutos alegra los otoños serranos, un centenario castaño bajo el cual,  los migueleños, uno de los cuatro gentilicios con los que cuenta el pueblo, se reunen ya sea primavera, verano, otoño o invierno, bajo su ancha copa para hablar de sus cosas, contar historias o echar un cigarro con los amigos contemplando lo hermosa que es la vida.

Esta vez la fotos no son mías, me las ha regalado otro maravilloso amigo que la vida me ofreció, por lo que, para utilizar éstas magníficas imágenes, tendremos que pedir su permiso.



Si quieren saber más sobre los castaños pueden consultar la siguientes entradas.

http://espiritudearbol.blogspot.com.es/2013/01/el-castano.html

http://espiritudearbol.blogspot.com.es/2014/12/castano-quemado.html

http://espiritudearbol.blogspot.com.es/2013/11/castano-loco-curas-mis-males.html


sábado, 2 de mayo de 2015

Agallas en las hojas





No es la primera vez que tratamos las agallas en las hojas de los árboles. Y no será la última porque las agallas conforman un micromundo sumamente interesante y extenso..







Las agallas constituyen una elaborada interactuación biológica entre un ácaro, virus, bacterias, gusanos, insectos, y otros organismos y la hoja, el tallo, la flor, el fruto, la raíz o las yemas bien de un árbol o de una planta.

Los primeros invaden y coloniza a los segundos que  se defienden con un desarrollo anormal y patológico del área invadida..

Supone un enfrentamiento y acomodación entre reinos distintos.





Las agalla se conocen desde la noche de lo tiempos.

Hipócrates elaboró un tratado sobre las propiedades curativas de alguna agallas.

Es tan complejo, importante y extenso el mundo de la agallas que la CECIDOLOGIA, constituye la ciencia que se ocupa del estudio del ente que invade (se conocen más de 15.000 invasores) y la planta u árbol invadido, las relaciones biológicas que se establecen entre ambos y sus consecuencias para uno y para el otro.

Solo entre los insectos invasores se han catalogado unos 13.000 que se denominan insectos gallícola, es decir, que provocan agallas.


Las formas, colores, tamaños, texturas y comportamientos de las agallas son tan diversas como individuos interactuantes en su desarrollo.



Las imágenes que presentamos corresponden a las agallas desarrolladas en las hojas muy próximas al pié de un chopo o álamo negro (Populos nigra)







Todas las imágenes las tomé el verano pasado y pueden utilizarla siempre que sea para difundir y concienciar el respeto que le debemos a la naturaleza, que sin nuestra intervención resuelve perfectamente todos sus problema... bueno el humano no.

Si tienen curiosidad por conocer otro tipo de agalla pueden visitar esta salida del blog.

http://espiritudearbol.blogspot.com.es/2013/04/no-podia-estar-en-un-entorno-mas.html